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Mantenimiento de la salud en general

Mantenimiento de la salud en general

Mantenimiento de la salud en adultos sanos y personas mayores

El objetivo para mantener una buena salud es lograr que seamos personas activas y no dependientes. En definitiva, que nos sintamos llenos de energía sin importar la edad.

El cansancio y la fatiga son síntomas que aparecen de forma frecuente a partir de los 50 años de edad. Aunque no siempre es evidente, existe una asociación entre lo que comemos y la sensación de vitalidad que percibimos, por eso, llevar una alimentación variada y equilibrada con los nutrientes adecuados ayuda a conseguir la vitalidad necesaria para disfrutar del día a día.

Cuando hay carencias de éstos nutrientes se puede recurrir al uso de complementos alimenticios, que ayudarán a completar la cantidad suficiente de vitaminas y minerales implicados en diferentes e importantes funciones del organismo. Ello disminuirá el riesgo de presentar problemas de salud, ya que reforzará, entre otros, nuestro sistema antioxidante, inmunológico, cardiovascular o los huesos. (1)

Desde la Sociedad Española de Nutrición (SEN) nos advierten de la paradoja de vivir en una sociedad en la que cada vez sean más las personas obesas, que a la vez sufren de carencias vitamínicas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa del riesgo de estar consumiendo bebidas o alimentos energéticos pero con pocos nutrientes.

Los expertos en nutrición avisan que nutrientes como calcio, hierro, potasio, vitaminas A, D y ácido fólico escasean en la dieta de varios segmentos de la población. También las enfermedades crónicas, las causas biológicas ligadas a las modificaciones propias de ir sumando años, el consumo de tabaco, el abuso del alcohol, así como razones sociales, pueden condicionar la presencia de dietas desequilibradas que no aportan todos los nutrientes necesarios y conllevan la aparición de riesgo nutricional (2).


(1) Wahlquist ML, Flint-Richter DM. Vitamins. En: Horwitz A, et al. Nutrition in the elderly. Oxford: Oxford University Press, 1989; 123-136.

(2) J. Álvarez-Hernández, et al. Envejecimiento y nutrición. Nutr Hosp Suplementos. 2011;4(3):3-14

Es importante disponer de un buen sistema antioxidante
Cuando metabolizamos los alimentos que consumimos o nos exponemos a la radiación solar (rayos UVA) y a contaminantes como el tabaco o los gases de los coches, se liberan radicales libres que pueden alterar la estructura y función de las células. La exposición a un exceso de radicales libres se asocia al deterioro celular que se observa durante el envejecimiento. Por ello, es importante incluir antioxidantes en tu alimentación, ya que pueden capturar los radicales libres, e interrumpir su transformación en sustancias nocivas para nuestro cuerpo.
La falta de algunas vitaminas y minerales pueden hacernos sentir más cansados, sin la misma energía física o mental.
Si a través de la dieta habitual se obtiene menos cantidad de la recomendada de vitaminas y minerales durante un largo tiempo, el organismo puede reaccionar mostrando palidez y cansancio. Cuando las reservas se agotan, pueden aparecer afecciones, como es el caso del hierro y la anemia. Asimismo, ingestas inadecuadas de calcio y vitamina D pueden ocasionar un debilitamiento óseo que aumenta el riesgo de fracturas de cadera (1). Si el organismo obtiene las vitaminas y minerales en cantidades adecuadas, nos sentiremos capaces de realizar y disfrutar de las actividades de la vida diaria. Por ejemplo, retrasar o disminuir la desmineralización del hueso, aportando las cantidades adecuadas de calcio, vitamina D, proteínas, etc., contribuirá a que sean más fuertes y resistentes a las fracturas en caso de contusiones o caídas (1).
(1) Gaby SK, McHlin LJ. Vitamin E. En: Gagy SK, et al, eds. Vitamin intake and health. Nueva York: Marcel Dekker, 1991; 71-101.
El magnesio ayuda a reducir el cansancio y la fatiga
El magnesio es un mineral esencial y clave para el mantenimiento de la salud. Participa en múltiples reacciones químicas en nuestro cuerpo (más de 600) y en la generación de energía (ATP). El magnesio ayuda a reducir el cansancio y la fatiga, además de jugar un papel importante en la síntesis proteica, en la contracción muscular, señalización de las células, balance hidroelectrolítico y la regulación de la presión arterial, entre otras.

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